Un ensayo que comparó cuatro formas de decidir las aplicaciones contra el psílido asiático de los cítricos dejó una tabla que cuesta creer la primera vez que se lee. El programa por calendario hizo ocho aspersiones en la temporada, gastó 487,22 dólares por hectárea en manejo y aun así acumuló 271,48 dólares por hectárea de pérdida de cosecha, para un total de 758,70. El programa que aplicó solo cuando el conteo superaba un adulto por golpe de bandeja hizo tres aspersiones, gastó 166,92 dólares en manejo, perdió 236,18 de cosecha y cerró en 403,09 dólares de pérdida total. Es decir, el productor que asperjó menos de la mitad de veces terminó con menos plaga acumulada de lo que esperaba, con una pérdida de cosecha apenas superior y con casi la mitad de la factura total.
Los tres blogs anteriores de esta temporada construyeron el marco y lo probaron en dos cultivos. El primero fijó el umbral económico y el muestreo, el segundo lo llevó a una plaga que vive escondida dentro del fruto y el tercero a un grupo de plagas que no bajan el rendimiento sino la categoría comercial. Faltan los cítricos, y faltan justamente porque son el caso donde el marco se pone más difícil, ya que la plaga central no se maneja por el daño que hace sino por lo que transmite.
Conviene entrar con la expectativa bien puesta. Nada de lo que sigue previene la llegada del Huanglongbing a una zona donde todavía no está, y nada de lo que sigue cura un árbol enfermo. Lo que sí puede hacer un buen programa de manejo del vector es reducir el número de aplicaciones sin aumentar el riesgo, proteger la brotación que decide el crecimiento del árbol joven y cuidar la calidad de piel que define el precio de la fruta fresca.
Ocho aplicaciones costaron más que tres, y la cuenta explica por qué
La tabla que abre este blog no dice que aplicar menos sea siempre mejor. Dice algo más incómodo, que el calendario gasta plata en momentos en que la población no lo justificaba y además deja descubiertos los momentos en que sí, porque su lógica es la fecha y no el insecto.
El ensayo comparó cuatro tratamientos en cítricos jóvenes de una zona donde el Huanglongbing ya es endémico. Tres de ellos disparaban la aplicación al cruzar un umbral de 0,2, de 0,5 o de 1,0 adultos por golpe de bandeja, y el cuarto aplicaba por calendario. El umbral se calculaba como el promedio de adultos por golpe en veinte árboles tomados al azar por parcela, que es un dato relevante porque define cuánto trabajo cuesta la decisión.
Los resultados intermedios ordenan bien el panorama. El umbral de 0,2 exigió siete aspersiones y cerró en 657,74 dólares de pérdida total, apenas mejor que el calendario. El de 0,5 exigió cuatro y cerró en 441,79. El de 1,0 exigió tres y cerró en 403,09. Guarda ese rango de 0,5 a 1,0, porque más adelante vamos a ver por qué no se puede copiar a cualquier finca.
La lectura práctica es que un umbral demasiado bajo se comporta casi como un calendario, ya que la población lo cruza todo el tiempo y el disparador pierde su función de filtro. Un umbral demasiado exigente ahorra aplicaciones pero permite que la plaga acumule daño. En el medio existe una franja donde el ahorro en aspersiones supera con holgura la pérdida adicional de cosecha, y encontrarla es el trabajo de una campaña de conteo, no de una recomendación general.
Hay un segundo hallazgo que no aparece en la tabla de dinero y que pesa a mediano plazo. Las parcelas con mayor frecuencia de aspersión mostraron menos arañas, uno de los grupos de depredadores del cultivo, y el propio trabajo advierte que un año de programa intensivo alcanza para reducir la abundancia de enemigos naturales y alterar el patrón estacional de algunos depredadores clave. El costo del calendario, entonces, no termina en la factura del año.
El umbral en cítricos no mide daño, mide riesgo de transmisión
La primera corrección que hay que hacerle al marco del primer blog de esta temporada es qué está midiendo el umbral.
En café y en aguacate el umbral compara daño evitado contra costo de control, y el daño se expresa en frutos perdidos o en frutos que bajan de categoría. En cítricos con presencia de Huanglongbing el psílido hace un daño directo modesto, y casi todo su peso económico viene de que transmite la bacteria que causa la enfermedad. Eso cambia la naturaleza del número, porque lo que administras ya no es un porcentaje de daño sino una probabilidad de que un insecto infectivo llegue a un brote susceptible.
De esa diferencia sale la restricción más importante del método, y conviene decirla sin rodeos. El manejo por umbral para el vector tiene sentido donde la enfermedad ya está establecida y la mayoría de los árboles está infectada, porque allí el objetivo dejó de ser impedir la entrada y pasó a ser reducir el daño por alimentación sobre árboles que ya cargan la bacteria. Donde la enfermedad todavía no llegó, o donde su distribución es puntual, el objetivo sanitario es otro y las decisiones no las toma el productor solo.
En el país la situación es justamente esa, intermedia y vigilada. La autoridad sanitaria mantiene desde hace más de quince años un programa de vigilancia específica para el patosistema que forman la bacteria y su vector, la bacteria se detectó por primera vez hacia 2016 y su distribución sigue siendo restringida a un número acotado de zonas citrícolas, y el trabajo reciente de modelación epidemiológica busca precisamente anticipar dónde puede avanzar. En términos de finca, eso significa que tu programa de vector no es solo tuyo, que la detección de un foco es una obligación de reporte y no una decisión comercial, y que el umbral económico opera dentro de un marco sanitario que lo antecede.
La brotación manda, y por eso el calendario falla dos veces
Si hubiera que quedarse con un solo dato biológico del psílido, sería este. La hembra solo pone huevos en brote tierno, y los estados de brotación más tempranos son los más aptos para la oviposición, la supervivencia de las ninfas y la emergencia de adultos. Sin brote no hay reproducción posible, y por lo tanto la población del cultivo se mueve al ritmo de los flujos vegetativos y no del almanaque.
Eso reordena el monitoreo y la aplicación al mismo tiempo. El golpe de bandeja, que consiste en contar los adultos que caen sobre una bandeja después de tres golpes rápidos a una rama, es el método más eficiente cuando las densidades son de moderadas a altas, y los protocolos de muestreo reportan que del orden de treinta árboles distribuidos de forma uniforme en hasta cuatro hectáreas, excluyendo los bordes del bloque, alcanzan para una precisión razonable. Las trampas amarillas pegajosas cumplen otra función, la de detectar presencia y movimiento, y sirven mejor cuando la población está baja.
La consecuencia operativa es que el recorrido de monitoreo debe ir detrás del brote y no detrás de la fecha. Un lote que está brotando parejo concentra riesgo y merece conteo semanal; un lote en reposo vegetativo puede esperar. Un productor que asperja en reposo está pagando por matar adultos que no tienen dónde reproducirse, y uno que no asperja durante un flujo fuerte está regalando exactamente la ventana que el insecto necesita.
Hay además una implicación sobre el manejo de la brotación misma. Cuando la brotación del lote es desuniforme, siempre hay algo de brote tierno disponible y la población nunca encuentra un periodo de escasez, de modo que las prácticas que sincronizan el flujo vegetativo, empezando por la poda y por el manejo del riego y de la fertilización, forman parte del manejo del vector aunque nadie las clasifique así.
Saber en qué brote está cada lote
¿Podrías decir hoy, lote por lote, cuál está en flujo vegetativo, cuándo fue el último conteo de psílido en cada uno y qué producto se aplicó la última vez sobre ese brote? En la mayoría de las operaciones esa información vive repartida entre la memoria del mayordomo, una libreta de campo y una factura de insumos, y por eso las aplicaciones se ordenan para la finca completa cuando la ventana de riesgo estaba en dos lotes. Harvis te ayuda a registrar el estado de brotación y el conteo por lote y por fecha, a comparar cada lectura contra el umbral que definiste, a llevar el histórico de aplicaciones con producto, dosis y responsable, y a tener la serie lista cuando toque justificar por qué aplicaste tres veces y no ocho. Escríbenos y montamos ese registro sobre la estructura de lotes que ya manejas.

El minador no transmite el cáncrico, pero le abre la puerta
El minador de la hoja es probablemente la plaga de cítricos que más aplicaciones injustificadas recibe en la región, y la razón es que su daño se ve muchísimo. Las galerías plateadas en la hoja nueva son escandalosas a la vista y el productor reacciona a lo que ve.
La evidencia de manejo es bastante clara y bastante contraintuitiva. En árboles adultos, aunque las hojas nuevas resulten fuertemente dañadas, el crecimiento del árbol y el rendimiento no se ven afectados, de modo que los insecticidas en general no son necesarios, con la excepción de los limones por su patrón de brotación múltiple. En árboles jóvenes la historia cambia, porque el daño foliar sí retrasa el crecimiento y porque el control suele venir incluido con lo que ya se aplica contra el psílido.
El punto que sí merece atención es la relación con el cáncrico de los cítricos, donde la bacteria está presente. Se ha demostrado que los adultos del minador no son vectores eficientes, con tasas de transmisión directa estimadas por debajo del 0,2 por ciento por evento de oviposición. El mecanismo real es otro y es puramente mecánico, la galería rompe la epidermis de la hoja y deja una herida abierta por donde la bacteria entra con mucha más facilidad, de manera que la incidencia y la severidad del cáncrico aumentan en huertos infestados aunque el insecto no cargue el patógeno.
La regla de manejo que se desprende es distinta según el escenario. Si el cáncrico no está presente en tu zona, el minador en árboles adultos es un problema estético y puedes ahorrarte la aplicación. Si el cáncrico está presente, el minador deja de ser estético y pasa a ser un factor de riesgo de enfermedad, con lo cual la decisión se toma sobre el árbol joven y sobre la ventana de brotación, que en este caso se ubica al aparecer las primeras minas visibles, alrededor de trece días después del inicio de la brotación.
El ácaro del tostado, el mismo problema de piel con otro cultivo
El blog anterior de esta temporada cerró con la idea de que en Hass una parte grande del manejo se juega en la piel del fruto. En cítricos para mercado en fresco ocurre exactamente lo mismo y la plaga que lo provoca es el ácaro del tostado.
El insecto se alimenta de las células epidérmicas de hojas y frutos y produce el bronceado o plateado característico que deja la fruta por fuera del mercado en fresco sin quitarle un gramo de peso. El fruto se vuelve susceptible cuando alcanza alrededor de un centímetro y medio de diámetro, lo que ubica la ventana de riesgo en una fase del desarrollo mucho más cercana a la cosecha que la del psílido, con todas las consecuencias que eso tiene sobre periodos de carencia y residuos.
El monitoreo, conviene advertirlo, no funciona con un número fijo de ácaros por fruto. Las guías de manejo integrado plantean un enfoque distinto, en el que el nivel de alerta depende del historial del lote el año anterior y de las condiciones del mercado, de modo que basta encontrar uno o más frutos infestados para intensificar la revisión si el año pasado hubo problema, y la aplicación se justifica cuando la población crece rápido o cuando empieza a aparecer la cicatriz. En muchos casos la infestación está localizada y un tratamiento dirigido a un sector resuelve el problema sin tocar el lote completo.
Ese carácter de plaga de mercado es lo que conecta las dos puntas de este blog. El umbral del ácaro del tostado no lo define el ácaro, lo define si tu fruta va a mercado en fresco o a industria, y por lo tanto un mismo conteo puede justificar una aplicación en un lote y ninguna en el de al lado. Existe además una línea de trabajo sobre control biológico de este ácaro con ácaros depredadores, con resultados medidos directamente sobre la calidad del fruto, que es el tipo de herramienta que el próximo blog de esta temporada va a tratar en detalle.
Dónde este marco no aplica, y la parte que no depende de ti
El primer límite es la edad del árbol. El propio ensayo advierte que mantener poblaciones bajas en árboles jóvenes, de cinco a seis años, exige más insumo y umbrales más bajos que en árboles adultos, porque el árbol joven produce brote nuevo con mucha más frecuencia y por lo tanto ofrece más oportunidades de oviposición. Copiar el umbral de 1,0 a un lote recién establecido es una forma eficiente de perder el lote.
El segundo límite es la resistencia. La revisión reciente sobre resistencia a insecticidas en el vector documenta que la presión sostenida con las mismas familias químicas ya produjo poblaciones menos susceptibles en varias regiones productoras. Cada aplicación que el umbral te ahorra es también una generación menos de selección, lo cual convierte el umbral en una herramienta de conservación de las moléculas que todavía funcionan y no solo en una herramienta de ahorro.
El tercer límite es el que más incomoda, porque no se resuelve dentro del predio. El vector vuela, las fincas vecinas y los árboles de patio son parte de la misma población, y por eso el manejo por áreas coordinadas entre predios es la forma en que este problema se ha atacado con resultados en los países que llevan más tiempo conviviendo con la enfermedad. Una finca que hace todo bien rodeada de huertos abandonados enfrenta una reinfestación permanente que ningún umbral corrige.
La vía de entrada que no vuela
Queda una puerta que casi nunca se vigila con el mismo cuidado que se vigila el vuelo del insecto, y es la planta que compras.
Un árbol de vivero infectado entra al lote con la bacteria adentro, sin que ningún conteo de adultos lo anticipe y sin que ninguna aplicación lo evite. Por eso los programas sanitarios de cítricos ponen tanto peso en la producción de material de propagación bajo condiciones protegidas y en la certificación del vivero de origen, y por eso la pregunta de dónde salió tu planta pesa tanto como la pregunta de cuántos psílidos contaste esta semana.
Como ya lo abordamos en nuestro blog Las amenazas invisibles del vivero, cómo proteger tus plantas cuando son más vulnerables, que puedes leer aquí, el semillero concentra todas las condiciones que un patógeno necesita y un problema que se instala ahí viaja con la planta a todos los lotes donde la siembres; en cítricos esa lógica llega al extremo, porque una compra mal hecha puede introducir a tu finca la única enfermedad para la que no existe cura, y ninguna decisión posterior de manejo del vector alcanza a corregirla.
Veinte árboles, una bandeja y un golpe seco
Todo lo anterior se puede probar en un lote y en una campaña, con una bandeja de plástico claro y un cuaderno. Elige un lote en producción y marca en el croquis treinta árboles repartidos por todo el bloque, excluyendo los bordes y entrando deliberadamente en los sectores donde nadie camina. Fija un día de la semana. En cada árbol, coloca la bandeja debajo de una rama con brotación y da tres golpes rápidos y firmes, siempre con la misma intensidad y a la misma altura, y anota cuántos adultos caen. El promedio de esos conteos es tu lectura de la semana.
Anota en la misma planilla el estado de brotación del lote, con tres categorías que bastan, sin brote, brote iniciando y brote desarrollado. Esa columna es la que después va a explicar tus picos y la que te va a permitir anticipar el siguiente, porque la población no sube por la fecha sino por el brote.
Durante las primeras cuatro semanas cuenta y anota sin cambiar nada de tu manejo habitual. Ese periodo de calibración es el que cuesta disciplina y el que hace que el ejercicio sirva, porque te va a mostrar en qué rango se mueve realmente tu finca. A partir de la quinta semana define tu umbral y respétalo, empezando por la franja de 0,5 a 1,0 adultos por golpe si tu lote es adulto y por un valor más bajo si el lote es joven.
Al cierre de la campaña compara dos números y ya tienes el ejercicio hecho, el total de aplicaciones que efectivamente hiciste contra el total que habrías hecho con tu calendario anterior, y el costo de cada una. Súmale lo que observaste de calidad de fruta y de daño de piel. Esa comparación es tuya, corresponde a tu edad de árbol, a tu presión de vector y a tu mercado, y vale más que la tabla que abre este blog.
El manejo que no cabe dentro de tu cerca
Los cítricos obligan a aceptar algo que ningún otro cultivo de esta temporada exigía con tanta claridad, que una parte del resultado sanitario no depende de lo que tú hagas. El vector se mueve entre predios, la enfermedad entra tanto por el aire como por la planta que compraste y el marco regulatorio antecede a tu cálculo económico. Dentro de ese espacio, sin embargo, queda una franja de decisión que es enteramente tuya y que la evidencia muestra mal aprovechada, la de cuántas veces aplicas, cuándo y contra qué.
Lo que puedes hacer a partir del lunes cabe en cinco decisiones. Empieza a contar con golpe de bandeja en treinta árboles repartidos por el lote y lleva la serie cuatro semanas antes de cambiar nada, porque sin línea de base no hay umbral posible. Registra el estado de brotación junto al conteo y ordena tus aplicaciones detrás del brote y no de la fecha, ya que sin brote tierno la hembra no puede reproducirse. Ajusta el umbral a la edad del árbol y no lo copies, dado que un lote joven brota más seguido y exige más cuidado que uno adulto. Deja de aplicar contra el minador en árboles adultos si en tu zona no hay cáncrico, y concéntralo en el árbol joven y en la ventana que se abre unos trece días después de la brotación. Y revisa el origen certificado de cada planta que entre a tu finca con el mismo rigor con que revisas el producto que asperjas, porque esa es la única vía de entrada que ninguna aplicación corrige. El productor que termina la campaña sabiendo cuántas aplicaciones se ahorró y qué le costó ese ahorro tiene un umbral propio para el año entrante; el que siguió el calendario va a repetir la misma factura sin saber qué compró con ella.
¿Quieres montar el conteo de psílido por lote, cruzarlo con el estado de brotación y llevar la cuenta de lo que te ahorra cada aplicación que no hiciste? Escríbenos por WhatsApp o agenda una demo y te mostramos cómo Harvis convierte tus recorridos y tus aplicaciones en una serie que puedes consultar cuando llegue el momento de decidir.
Referencias consultadas
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